Cada vez menos búsquedas terminan en una lista de enlaces azules. ChatGPT, Gemini, Perplexity y Copilot responden directamente, citando las fuentes que consideran fiables. Preparamos tu web para las dos cosas: posicionar en Google y ser la fuente que la IA cita.
Estructuramos el contenido en preguntas y respuestas claras, con encabezados que un modelo puede seguir y párrafos que se sostienen fuera de contexto. Es lo que permite que una IA extraiga tu respuesta y la atribuya a tu marca.
Schema.org en cada página —organización, servicios, preguntas frecuentes, reseñas— para que buscadores y modelos entiendan qué haces sin tener que deducirlo del diseño.
Con Cloudflare decidimos qué rastreadores de inteligencia artificial entran y cuáles no, uno a uno. Los que te traen visibilidad pasan; los que solo copian contenido para entrenar, no.
Core Web Vitals en verde, semántica correcta, sitemap, metadatos por página y URLs limpias. Lo que Google sigue midiendo.
El mismo contenido trabajando en dos frentes: los buscadores de toda la vida y los que responden con lenguaje natural.
Sin sorpresas ni partidas sueltas: el proyecto sale a producción funcionando y con todo lo necesario para mantenerlo.
Cuando necesitas autonomía total para publicar y gestionar contenido sin depender de nadie. Lo montamos a medida, sin plantillas compradas ni acumular plugins.
Para webs donde el rendimiento y el posicionamiento son críticos: renderizado en servidor, carga casi instantánea y control absoluto sobre cada detalle.
El motor de lo que hay detrás: APIs, integraciones con tus herramientas y toda la lógica que tu web necesita para hacer algo más que mostrarse.
Tu web no se sirve directamente: pasa por una red global que la protege y la acelera antes de que nadie la toque.
Los ataques de denegación de servicio se absorben en la red antes de llegar al servidor. Tu web sigue en pie mientras el ataque ocurre.
El contenido se replica en centros de datos de todo el mundo, así que carga igual de rápido desde Madrid que desde Buenos Aires o Singapur.
HTTPS en todo el sitio, cortafuegos de aplicación, cabeceras de seguridad, protección contra inyección y bots, y dependencias al día. Los accesos, con el mínimo privilegio necesario.
Al terminar recibes el repositorio completo con el historial del proyecto. Puedes ver qué hay, auditarlo o llevártelo a otro equipo cuando quieras. Nada queda cerrado en una caja que no puedes abrir.
La web sale a producción con su alojamiento configurado, el dominio conectado y los certificados en su sitio. No tienes que contratar nada por tu cuenta.
Respaldos automáticos y periódicos, con restauración probada. Si algo se rompe, se vuelve atrás en minutos.
Las modificaciones necesarias para dejar la web exactamente como la pediste van dentro del proyecto, no como extras.
Según el alcance: una landing bien hecha sale en un par de semanas; un proyecto con integraciones, panel de gestión y varios idiomas se va a ocho. La fecha se cierra antes de empezar, no sobre la marcha.
Nos tomamos en serio cada proyecto. Antes de darte un presupuesto, queremos entender tu negocio. La primera conversación es gratuita y sin compromiso.
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